martes, 18 de octubre de 2011

La Fe


No hay nada que permanezca con nosotros como lo que recibimos de Dios; y la razón por la que los cristianos en estos días están perdidos en cuanto a algunas cosas es que se contentan con lo que sale de la boca de los hombres, sin buscar ni arrodillarse ante Dios para conocer de Él la verdad de las cosas.

Juan Bunyan

viernes, 14 de octubre de 2011

La revelación del Evangelio

Hebreos 1:1-3
"Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas."

Dios habló a su pueblo antiguo en diversos tiempos, en generaciones sucesivas y de maneras diversas, como le pareció apropiado; a veces, por instrucciones personales, a veces por sueños, a veces por visiones, a veces por influencia divina en la mente de los profetas.
La revelación del evangelio supera a la anterior en excelencia por ser una revelación que Dios ha hecho por medio de su Hijo. Al contemplar el poder, la sabiduría y la bondad del Señor Jesucristo, contemplamos el poder, la sabiduría y la bondad del Padre.
La plenitud de la Deidad habita no sólo como en un tipo o en una figura, sino realmente en Él. Cuando, en la caída del hombre, el mundo fue despedazado bajo la ira y la maldición de Dios, el Hijo de Dios emprendió la obra de la redención, sustentándolas por su poder y bondad todopoderosa.
De la gloria de la persona y el oficio de Cristo, pasamos a la gloria de su gracia. La gloria y naturaleza de su Persona, dio a sus sufrimientos tal mérito que eran satisfacción plena para la honra de Dios, que sufrió un daño y afrenta infinitas por los pecados de los hombres.
Nunca podremos estar suficientemente agradecidos que Dios nos haya hablado de la salvación en tantas formas y con claridad creciente, a nosotros, pecadores caídos. Que Él mismo nos haya limpiado de nuestros pecados es un prodigio de amor superior a nuestra capacidad de admiración, gratitud y alabanza.

Comentario de Matew Henry

martes, 31 de mayo de 2011

Los regalos de Dios


Cuando vemos lo difícil que se pone la vida, que cada vez parece más complicado el poder vivir de acuerdo a la voluntad de Dios; es el momento de recordar que Dios en su Providencia, ya ha previsto estas situaciones, y ha provisto de todo lo necesario para poder afrontarlas con seguridad y en victoria. En Corintios Él nos dice que frente a toda adversidad, Él nos dará la fuerza y la salida (1 Corintios 10:13).
Por eso la frase de esta composición ha sido inspirada para que siempre tengamos presente que el Espíritu de Dios y la Palabra de Dios nos han sido dados para ayudarnos en toda vicisitud, circunstancia, en fin en el caminar diario de cada uno de sus hijos. Que Dios os bendiga.

viernes, 27 de mayo de 2011

A Ti alcé mis ojos...


Cuantas veces miramos al cielo para ver las nubes, para ver si va a llover, atónitos ante un eclipse de sol o de luna...
Otras veces miramos al cielo esperando una respuesta o ayuda ante una situación que nos sobrepasa.

Pero cuando miramos al cielo con los ojos de la fe podemos exclamar con el salmista: "¿A quién tengo yo en los cielos sino a Ti?, y fuera de Ti nada deseo." Salmos 73:25

La grandeza de la creación nos muestra nuestra pequeñez y la inalcanzable grandeza del Creador. Y un pensamiento envuelve todo nuestro ser llenándonos de paz, consuelo, esperanza...
En definitiva, de la mayor seguridad que podemos anhelar, porque este creador que es Dios me ama y es mi Padre.

viernes, 20 de mayo de 2011

Te anhelo mi Señor Jesús


"- Yo soy el pan de vida
-declaró Jesús-.
El que a mí viene nunca pasará hambre,

y el que en mí cree nunca más volverá a tener sed"


Juan 6:35